puentes de participación ciudadana

“En contra” se impone en el plebiscito, pero termina con el sueño constitucional que promovía La Moneda

A las 18.20, cuando el Presidente Gabriel Boric llegó a la Moneda y cruzó directamente a su oficina después de llegar de Magallanes, los primeros cómputos del Servel ya avizoraban un triunfo contundente de la opción “En Contra” sobre la apuesta que hicieron Chile Vamos y el Partido Republicano por el “A Favor” del texto propuesto por el Consejo constitucional. Momentos antes habían llegado al palacio de gobierno uno a uno los ministros del comité político y el jefe de asesores del Segundo Piso Miguel Crispi. La última en llegar fue la ministra del Interior, Carolina Tohá que hasta última hora mantuvo en suspenso si votaba o no por el cuadro de Covid que padecía.

El triunfo del “En Contra” ya era un hecho cuando a las 19.35 el presidente de la UDI Javier Macaya reconocía los resultados con 54% de las mesas escrutadas que daban un 55,16% para el “En Contra y un 44.84% para el “A favor”.

El plebiscito de este domingo se convirtió en el primer triunfo del gobierno y del oficialismo después de varias derrotas amargas, como la victoria del Rechazo al texto de la convención constitucional en septiembre de 2022 y el éxito que tuvieron el Partido Republicano y Chile Vamos en las elecciones del 7 de mayo, cuando eligieron 33 de los 51 escaños del consejo constitucional que escribirían la propuesta de la nueva Constitución.

La victoria, sin embargo, tiene un sabor amargo, pues implica una derrota cultural de la izquierda que por años abogó por cambios a la Constitución de 1980. “Cualquier resultado será mejor que una Constitución escrita por cuatro generales”, decía el Presidente en marzo de 2022. Ahora el gobierno y el oficialismo se ven obligados a asegurar que no habrá insistencia en un tercer proceso constitucional. De paso, Chile pasó a convertirse en un caso peculiar con dos fracasos consecutivos por cambiar su constitución.

Con esos hechos sobre la mesa, ayer había poco espacio para las celebraciones estridentes. El mandato era mantener un perfil sobrio y reforzar los llamados a la unidad. En esa línea fue el pronunciamiento del Presidente Boric pasadas las 21 horas.

La soberanía popular ha expresado de manera clara su voluntad y la mayoría ha votado en contra. Con esto quiero ser claro, durante nuestro mandato se cierra el proceso constitucional. Las urgencias son otras”, dijo de forma categórica el Mandatario.

“El proceso constituyente estaba destinado a traer esperanza y finalmente ha generado frustración y hasta hastío en una parte relevante de la ciudadanía y eso no podemos ignorarlo”, añadió, lamentando también que un sector intentara convertir el proceso en un balance a su gestión. “Se intentó convencer a los electores con campañas del terror y algunos hasta pretendieron hacer de esta elección un plebiscito sobre el gobierno”, insistió.

El Presidente hizo un llamado a evitar el triunfalismo. “Ni celebración ni arrogancia. Pelota al piso, humildad y trabajo. Mucho trabajo”, comentó. Además realizó una invitación a los acuerdos: “Por eso, desde la pluralidad que nos constituye como nación, desde nuestras legítimas diferencias que forman parte de la riqueza esencial de nuestra patria, los invito a construir juntos, unidos, una nueva etapa para Chile. De crecimiento para todos, de justicia social, de seguridad ciudadana. Encontrémonos en la gran tarea de forjar una convivencia donde predomine el diálogo y no la intransigencia”.

La ministra vocera de gobierno, Camila Vallejo, se refirió luego a los resultados del plebiscito. “La política chilena ha quedado en deuda con el pueblo de Chile, pero los sueños de constituir un país mejor están vigentes”, señaló.

En esa línea, la secretaria de Estado indicó que “hemos tenido un aprendizaje, de todas maneras, y el Presidente también lo señalaba, son dos intentos fallidos de cambiar la Constitución vigente, sin embargo, la verdad es que, después de esos intentos hemos logrado comprender que el pueblo de Chile, las grandes mayorías, requieren que la política esté a la altura de las necesidades que le presenta”.

Boric siguió las elecciones desde su oficina junto al comité político en el palacio presidencial. El comentario, consensuado en el gobierno, es que el resultado más que una victoria es un respiro en la ruta oficialista. “Qué alivio”, comentaban algunos.

Los preparativos

En los días previos, el gobierno y el oficialismo se preparaban para un escenario favorable. Pero en el último tramo creció la inquietud debido a los antecedentes revelados la semana pasada en el caso lío de platas entre el Estado y fundaciones que tiene complicado al jefe de asesores Miguel Crispi y al ministro de Vivienda Carlos Montes. A eso se sumó la detención de Luis Castillo en Copiapó que reabrió las críticas a la decisión del Presidente de indultar a 13 condenados en diciembre de 2022. Se temía que ambos hechos marcaran un giro en beneficio del “A favor”, cuya campaña se centró en la idea de convertir el plebiscito en un juicio a la administración frenteamplista.

En la tarde de este viernes los ministros del comité político se reunieron presencial y telemáticamente para ver los escenarios posplebiscito. El Presidente estaba en Punta Arenas y la ministra Carolina Tohá desde su casa. Pese a que ya habían adelantado varias posibilidades para esta jornada, la incertidumbre fue cada vez mayor en los días previos a la elección y por eso esa conversación fue clave para definir los pasos a seguir este domingo.

Desde el principio el gobierno apostó por la prescindencia. Era la forma de separar el destino del proceso de la gestión del gobierno. Así, la orden de La Moneda fue no difundir la mala impresión que tenían del nuevo texto y dejarlo solamente a los partidos. La instrucción fue acatada por todos los ministros.

Por toda esa incertidumbre de los días finales, en el Ejecutivo ven el triunfo del “En contra” como un respiro y como una posibilidad para enmendar el rumbo de las reformas y hacer un llamado de unidad.

En el gobierno buscarán, como sea, intentar generar el diálogo con Chile Vamos para aislar al Partido Republicano y acelerar la reforma previsional en enero y también el nuevo pacto fiscal. El llamado del Presidente es también a incentivar la capacidad de gestión y poner énfasis en el crecimiento económico.

Presión por gabinete

Los resultados de ayer, según fuentes del oficialismo, también descomprimen, en cierto grado, la presión del gobierno por realizar un cambio de gabinete que ha sido analizado por el Presidente y el comité político en los últimos días. El tema se tomó la discusión en los partidos en las últimas semanas y eran varios los ministros que aparecían en la lista de salientes. Además de Montes, se incluía a la ministra de Salud Ximena Aguilera que lidia con la crisis de las isapres y la molestia de un sector amplio del oficialismo por su manejo del tema.

Una alta fuente del oficialismo asegura que el plan del Presidente hace algunas semanas era no dejarse presionar y no hacer ajustes de inmediato. Ahora queda en suspenso en camino que tomará, pese a que en el comité político se ha abordado la necesidad de hacer ajustes para esta “nueva etapa”.

En La Moneda hay claridad de que los coletazos que han recibido en los últimos meses, sobre todo la última semana, no se olvidan con el resultado de hoy. Y el tema de un posible cambio de ministros seguirá sobre la mesa.

También está en duda la continuidad del jefe de asesores Miguel Crispi, quien fue citado a declarar por la fiscalía en medio de la investigación por el caso convenios. Pese a que el sociólogo cuenta con el respaldo del Presidente, en el Socialismo Democrático hay quienes insisten en su salida.

El sábado los partidos políticos del oficialismo se reunieron para analizar el despliegue para “el día después del referéndum”, proyectando concentrar sus esfuerzos principalmente en sacar adelante el pacto fiscal y la reforma de pensiones. Este lunes todos serán recibidos a las 11:30 en el comité político ampliado en La Moneda.

Los dos elementos son señalados como prioridades para los dos años que le quedan al gobierno del Presidente Boric. Junto con eso, desde la izquierda manifestaron que se deben incluir otras materias que hoy son preocupaciones de la gente. Allí también se habla de la reforma de salud y la solución de la crisis de las isapres, así como del crecimiento económico del país.

Además, pese a que advierten que no es una preocupación de la ciudadanía, dentro del oficialismo también existen voces que apuestan por resolver la crisis del sistema político, abordando temas respecto a la fragmentación.

En las colectividades del gobierno también reconocen que el triunfo da poco margen para celebrar, pero sí para intentar dar una señal de unidad. Ayer tras conocer el resultado en las urnas. las fuerzas del Socialismo Democrático y del Frente Amplio llegaron a la sede del PS y leyeron una declaración en conjunto.

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