puentes de participación ciudadana

UDI y PC como hermanos

Los dichos del Presidente Gabriel Boric, al reconocer que cuando fue opositor al Gobierno de Sebastián Piñera “las querellas y recriminaciones fueron más allá de lo justo”, generaron espacio para que la oposición adelantara sus fichas y planteara su estrategia que ataca por dos flancos. 

La UDI -en su habitual punto de prensa a inicio de semana- le solicitó al Presidente Boric retirar las querellas en contra del expresidente Piñera y de sus colaboradores cercanos. Cabe destacar que la ministra vocera Camila Vallejo sostuvo que “cuando el Presidente habla de querellas tiene que ver con los incordios, y es sumamente claro”  y llamó a “no sobrerreaccionar, no sobreinterpretar”. Vallejo agregó que “el Gobierno no tiene ninguna querella judicial contra el expresidente Sebastián Piñera”.

Aun cuando la pretensión no coincide con la realidad, de todas maneras esta estrategia abre dos flancos. Por un lado, opinan observadores, se busca tensionar la relación del Gobierno con el Partido Comunista y por otro, mantener una trinchera de disputa con el Gobierno luego de que el Presidente Boric, con este mea culpa, emplazara a la oposición a generar acuerdos. 

La Secretaria General de la UDI, María José Hoffman, comenzó su alocución advirtiendo que la muerte del expresidente Piñera “nos obliga, a todos los chilenos a tener una actitud distinta, una actitud que nos permita encontrarnos  y en eso, por supuesto, valoramos llamado que ha hecho el Presidente Boric”.  

Sin embargo, Hoffman advirtió que “para hacer carne sus palabras (del Presidente Boric), para que no queden solo en palabras que a veces se las lleve el viento, tengamos también la capacidad de tener hechos concretos, por ejemplo, el retiro de las querellas criminales contra el expresidente Piñera”. 

Agregó que le parecería “un gesto razonable” que “por ejemplo, de una tan cercana al Presidente Boric, como es la ministra Javiera Toro de Desarrollo Social que también es parte de estas causas”. Desde el Ministerio de Desarrollo social confirmaron a El Mostrador que la ministra efectivamente fue querellante, pero retiró su patrocinio antes de asumir como ministra. 

El senador Iván Moreira, fue el otro vocero en dicha instancia, y durante el último tiempo ha marcado un discurso más cercano con el Presidente Boric que su coalición y ha marcado explícitamente su distancia con el Partido Republicano. En la sede de la UDI, donde se llevó a cabo el punto de prensa, defendió los dichos de Boric y lo distanció del Partido Comunista: “El Presidente Boric ha tenido un tono, un actitud, una valentía genuina desde el primer día que se conoció la tragedia”. 

“El Presidente no es comunista, el Presidente es de una izquierda progresista, o como le llamen”, indicó Moreira. Esto, lo sostuvo en función de que el Presidente, para Moreira “ha tenido una cosa que yo en momentos la he valorado siempre: coherencia en materia de derechos humanos”. El senador argumentó que el Mandatario ha sido crítico de todas las dictaduras, a diferencia, sostuvo, del PC que sufre de “un doble estándar”, acusó. 

Además, el histórico gremialista reveló que están conscientes de que esta solicitud es compleja para el Gobierno: “Obviamente está el chantaje del PC y de la izquierda radical que obviamente, si el Presidente llegara a una cosa de esa naturaleza, tendríamos a una izquierda, a un PC en rebeldía”.

El diputado UDI Juan Antonio Coloma, advirtió que la línea de esta solicitud es a propósito de que “creemos que el único paso lógico es que el Gobierno, después del mea culpa del Presidente, retire las querellas al menos contra los Ministros de Estado”. Ahora, en su caso de que no lo hagan “tendríamos que entender que las palabras del Presidente eran vacías”, sostuvo el parlamentario. 

El diputado y jefe de bancada de la Democracia Cristiana, Eric Aedo, sostiene que “nadie debe pretender sacar provecho político de la muerte del ex Presidente Sebastián Piñera”. En esa línea sostiene que la derecha “se está equivocando” con la solicitud de retiro de querellas al Presidente Boric, puesto que él “no las presentó”. Aedo cree que tras esa petición “hay un abuso”. 

Para el parlamentario “el Presidente Boric ha actuado con altura de miras, con generosidad, con un espíritu reflexivo y genuino”. Es por eso que Aedo cree que la respuesta del gremialismo “no es la manera”, particularmente, al “hacer exigencias que son absolutamente desmedidas”. 

Oportunismo de la UDI

El analista político y académico de la Escuela de Gobierno de la Universidad Central, Marco Moreno, lee la situación a través de dos aristas. La primera, es que “la muerte del expresidente abrió una ventana de oportunidad en la oposición para volver a insistir con el retiro de querellas por el estallido social”. 

Sobre eso, indica que “aparece, por parte de la UDI, como apuesta oportunista porque aprovecha el clima de opinión pública marcado por la sorpresiva muerte del ex Presidente para reponer una demanda que no cuenta con apoyo ciudadano”.

La otra arista que advierte es que, con esta solicitud, se busca de paso “paso profundizar la diferencia que este tema genera en el oficialismo”. Para Moreno la UDI “apuesta a que la negociación por las reformas que impulsa el Gobierno pase por incorporar el retiro de querellas, lo que a todas luces es una estrategia con un alto componente de oportunismo político”. 

Robert Funk analista político y académico de la Universidad de Chile, tiene una lectura similar a la de Moreno: “Da la impresión que la UDI se está aprovechando del discurso de Boric -que se da en un momento republicano y de duelo nacional- para reivindicar posturas políticas e incluso penales que les son convenientes”. 

El académico coincide con la línea de la ministra Camila Vallejo en el sentido de que “el reconocimiento de Boric se refería más bien al tono de la discusión en ese momento y la pérdida de la amistad cívica. En ningún caso sugirió que se debiera olvidar, histórica o penalmente, los abusos que pudiesen haber ocurrido por parte de agentes individuales del Estado, sean estos Carabineros u otros”.

Tensa reunión oficialista

La tensión y las diferencias marcaron la reunión habitual de este lunes entre los partidos oficialistas en la sede del PS, donde el punto que prácticamente se robó la tabla fueron las críticas de los comunistas al Presidente Gabriel Boric, por su mea culpa en el funeral del expresidente Sebastián Piñera, donde expresó que -como oposición- durante el estallido social las querellas políticas y recriminaciones “fueron más allá de los justo y razonable”.

El principal roce de la cita ocurrió al inicio y se produjo entre el representante del PC, Juan Andrés Lagos, con la presidenta del PS, la senadora Paulina Vodanovic.

Sentada al lado de Lagos, la senadora Vodanovic le expresó que el tono de los cuestionamientos más violentos a Boric siempre venía desde Apruebo Dignidad, que parecían ir más allá de una crítica política  y eran un obstáculo para la unidad que el oficialismo necesita para enfrentar las reformas del Gobierno y las elecciones que se avecinan.

Asistentes a la reunión agregan también que las palabras de la líder socialista fueron respaldadas por el presidente del PR, Leonardo Cubillos, y el vicepresidente del PPD, Cristóbal Barría.

“Nosotros no interpretamos como negacionismo las palabras del Presidente. Él hizo alusión al estándar ético-político que correspondía a una jefatura de Estado, por lo tanto ese juicio de negacionismo, creo que se ha instalado por parte de algunos sectores equivocadamente. Es más, el Presidente siempre ha tenido presente la situación de derechos humanos que se ha producido bajo el gobierno de Piñera, pero él rescata, por supuesto, su rol de ex-Presidente”. Con estas palabras, Leonardo Cubillos, le señaló su divergencia a Lagos en la cita del lunes.

“Eso señaló el Partido Radical. Lo he señalado antes y en el PS también. ¿Y cómo reaccionó Lagos? Pregúntele a él, porque yo lo noté que él reaccionó bien”, manifestó el presidente de los radicales a El Mostrador.

“Si el Presidente estima que se les pasó la mano tiene todo el derecho a decirlo. Ahora bien, reconocer eso no implica que no haya razones fundadas para sostener que a partir del 18 de octubre hubo múltiples violaciones de derechos humanos, como ha ratificado Naciones Unidas. La posiciones del PPD se expresaron en la reunión, pero no como una crítica directa”, complementa el vicepresidente del PPD, Cristóbal Barra.

“El PC cuestiona a Boric porque piensa que abandonó su núcleo duro”

Su par del PPD, Natalia Piergentili, fue un paso más allá. “No considero que Boric haya sido negacionista. La crítica de algunas diputadas del PC, me parece que confundieron un planteamiento genuino del Presidente con (lo que es) un olvido de las violaciones a los DDHH que sí hubo”.

En el Socialismo Democrático no han sido bien tomadas las críticas del PC. En este bloque consideran que los cuestionamientos del PC a Boric apuntan a hacer un gesto a sus militantes, representando cierto descontento. Para el PS, PPD, y PR se interpreta que para los comunistas Boric abandonó su núcleo duro, y que ha sido un error “ese giro hacia la moderación de los socialdemócratas” para negociar con la derecha.

“El mensaje que se envía a la militancia de Apruebo Dignidad, es que el PC no va a abandonar a ese núcleo duro, y que es un 25% del apoyo con que cuenta el Gobierno. Esto apunta al electorado donde tienen un 15% de votación que habla de que el Gobierno optó por el amarillismo. Por eso Camila Vallejo no fue al funeral, y se enfermó. Y es posible que esta tensión con el PC y un sector del Frente Amplio se mantenga hasta octubre al menos”, señala una autoridad del Socialismo Democrático.

Tras la cita, algunos de los presentes consideraron que Juan Andrés Lagos, dio por superado el impasse. De hecho, así lo expresó el representante del PC a la salida de la reunión. Pero otros insisten en la crítica.

 “Lo que ocurrió es que hubo una reacción frente a una frase que el Gobierno ha aclarado que no tiene ninguna relación con relativizar los temas de violación a los derechos humanos. Eso lo ha hecho la derecha y permítame decir que la derecha lo viene haciendo desde los 90 (…) No me extraña que la derecha esté empujando y ahora abusando de una situación tan lamentable, como lo hemos visto, la muerte de un expresidente en la forma dramática que fue, para intentar de nuevo reponer la impunidad”, agregó.

“Existe una desafección compleja en los dichos de nuestro Presidente”

No obstante, en las filas del PC y en un sector del Frente Amplio el debate sobre “negacionismo” y “desafección” se prolonga y suma nuevos protagonistas.

“Yo comparto las críticas (sobre un negacionismo). Lo hemos señalado sin matices, existe una desafección compleja debido a los dichos de nuestro Presidente durante el funeral de Estado de Piñera”, dijo la diputada del PC Nathalie Castillo a El Mostrador.

Y agregó: “Cuando se trata de violaciones a los derechos humanos y pendientes judiciales, como las que forman parte de la revuelta popular en el mandato de Piñera, no hay matices ni medias tintas. Hemos sido categóricas en que no hay espacio para relativizar lo ocurrido ni hacer ningún tipo de negacionismo. Y señalar esto no debiera ser sorpresa para nadie, ya que nuestro partido históricamente ha dado luchas por la memoria, la verdad, la justicia y la defensa irrestricta de los derechos humanos; por lo tanto, creo que esta posición no contraviene en absoluto la alianza de gobierno”.

La parlamentaria destacó además la relevancia de las declaraciones del presidente del PC, Lautaro Carmona, expresadas este domingo en una declaración pública, donde lamentaba la muerte del exmandatario y entregaba sus condolencias a la familia Piñera y advertía, a su vez, nítidamente la línea de la colectividad.

“Respecto de situaciones de violaciones a los derechos humanos, y las multitudinarias protestas (….) en el marco del estallido y la rebelión popular, hubo gravísimas violaciones a los derechos humanos en Chile. Lo concluyeron todos los organismos defensores de los derechos humanos reconocidos por la ONU. El Presidente Piñera tuvo una responsabilidad indesmentible en esa situación. Tanto por las medidas concretas que ordenó, tanto porque él declaró que en Chile había ‘una guerra’. Esas violaciones a los derechos humanos no pueden, ni deben, quedar impunes”, sostuvo Carmona.

“Fue un gesto del Presidente hacia la oposición”

En esta misma línea se manifestó la diputada del Comunes, Claudia Mix. Aunque no todo el FA comparte dicha línea.

A su juicio, la pretensión de la UDI de retirar todas las querellas donde estaba involucrado Sebastián Piñera Piñera, además de ser un acto negacionista, constituye un atropello a los derechos humanos.

“Distinto es que por causa de su muerte los tribunales estén obligados a sobreseer (…) No obstante, quienes eran sus colaboradores directos y siguen vivos, como los sus ministros del Interior (Andrés) Chadwick y (Gonzalo) Blumel y los subsecretarios (Rodrigo) Ubilla y (Juan Francisco) Galli, tienen que dar cuenta por su eventual responsabilidad en los crímenes (…) Guardar respeto por la muerte de una persona, no implica guardar silencio frente a un blanqueamiento de imagen, como tampoco podemos olvidar su responsabilidad política como expresidente de Chile”, señaló Mix.

Una opinión distinta mantiene el abogado y exconvencional en cupo RD, Fernando Atria, quien no cree que en las palabras de Boric hubiera habido “negacionismo”.

“Creo que fue un gesto del Presidente hacia la oposición, y que está todavía por verse si la oposición va a valorar el gesto del Presidente, como una manera de construir una relación política que hoy día está totalmente enrarecida. O sea, creo que después de lo dicho por el Presidente la iniciativa queda del lado de la oposición para que demuestren ellos con su reacción a eso si están dispuestos a una política que no sea solo obstruccionismo”, dice Atria a El Mostrador.

Y precisa: “Hay espacio para objetar el silencio o la irrelevancia que hoy día parece darse a las acusaciones de violaciones a derechos humanos durante el estallido. Pero no creo que eso constituya ningún caso de negacionismo. La discusión antes de la intervención presidencial era si había habido o no violaciones sistemáticas a los derechos humanos. Y se reclamaba que no eran sistemáticas. (…) Parecía ser irrelevante que hubiera habido violaciones a los derechos humanos si es que ellas no fueron sistemáticas”.

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